Aspectos relevantes de la distribución de dividendos de las sociedades mercantiles.

Aspectos relevantes de la distribución de dividendos de las sociedades mercantiles.

 

El propósito fundamental que se tiene al crear una sociedad mercantil, en la que los socios o accionistas efectúan aportaciones para constituir el capital social, lo constituye la generación de ganancias o utilidades; siendo esta la forma natural en que el inversionista es remunerado.

Para que el socio este en posibilidad de recibir los dividendos que genera el ente social del cual participa, es necesario que cumpla con una serie de requisitos que la Ley General de Sociedades Mercantiles (en lo sucesivo LGSM) prevé para tal propósito.

Así, el artículo 19 de ley previamente referida, establece que “La distribución de utilidades sólo podrá hacerse después de que hayan sido debidamente aprobados por la asamblea de socios o accionistas los estados financieros que las arrojen. Tampoco podrá hacerse distribución de utilidades mientras no hayan sido restituidas o absorbidas mediante aplicación de otras partidas del patrimonio, las pérdidas sufridas en uno o varios ejercicios anteriores, o haya sido reducido el capital social. Cualquiera estipulación en contrario no producirá efecto legal, y tanto la sociedad como sus acreedores podrán repetir por los anticipos o reparticiones de utilidades hechas en contravención de este artículo, contra las personas que las hayan recibido, o exigir su reembolso a los administradores que las hayan pagado, siendo unas y otros mancomunada y solidariamente responsables de dichos anticipos y reparticiones”.